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¡Yarn bombing a la australiana!

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¡Hola hola hola hola! ¡Estamos de estreno! Aiiinsss qué ganas tenía de enseñarte el nuevo hogar de Bluü, que por si todavía no lo sabías es también el tuyo ^_^ Ahora sí que sí tenemos espacio para todo lo que queremos hacer :) Gracias a ti, ahora Bluü es algo más que un blog, es una familia de ganchilleras dispuestas a ganchillear el mundo si hace falta. Entre tú y yo vamos a hacer llegar al mundo la magia del ganchillo, esa sensación de hechizo y felicidad que se alcanza con gancho y ovillo en mano. Por cada momento de estrés, de atasco, de día de lluvia, yo digo… ¡arriba esas agujas! ¿Estás conmigo? Di que siiii ^_^Para celebrar el estreno como debe ser, he pensado que nada mejor que compartir contigo una experiencia única que con tan sólo mirar las fotos me emociono y se me ponen los pelos de punta. Para mi, fue la demostración en vivo y en directo del poder del ganchillo. No sólo fue un increíble trabajo de equipo sino diversión, risas, felicidad, satisfacción y emoción al ver el resultado final. Este encuentro es la clave de una de las cosas que estoy preparando en Bluü, unos workshops que te van a quitar el hipo a ti, a mi y al perro de la vecina. Pero mientras eso está en el horno, voy a contarte la historia de mi yarn bombing a la australiana :)

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Es posible que sepas que Bluü es de nacionalidad australiana, es decir, ¡nació cuando estaba yo allí! Entre clase y clase de ganchillo cada viernes, me propuse contagiar a mis amigas Didi, Miriam y Nora en esto del ganchillo, porque ganchillear sola está bien, pero ganchillear en compañía es LA BOMBA. Ni sé muy bien cómo lo hice, pero fue darles una aguja y un ovillo, y a los pocos días comenzamos a hacer reuniones semanales para ganchillear ¡Mis amigas estaban hechizadas! Un día, nos propusieron decorar un árbol de la calle principal con una funda ganchillera, así que mis amigas y yo nos pusimos a hacer cuadrados como locas, cada cual se centró en un trozo y luego pensamos que el día del yarn bombing veríamos a ver cómo uníamos los trozos.

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Cuando nos reuníamos, mirábamos los trozos de las demás y admirábamos los distintos cuadrados. Era increíble ver cómo con prácticamente los mismos colores salían cuadrados tan diferentes. Ver que con las mismas agujas, salían texturas tan variadas. Así, nos inspirábamos las unas a las otras y continuábamos haciendo más y más cuadraditos. Mientras ganchilleabamos, hablábamos mucho sobre qué pasaría con la funda ganchillera una vez estuviera puesta en el árbol. Entre risas, hacíamos apuestas sobre cuánto tiempo duraría… Didi opinaba que no llegaría al día siguiente, las más optimistas pensábamos que estaría al menos un mes ¿Sabes cuánto duró? Lo sabrás al final de la historieta…

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Un sábado por la mañana agarramos nuestros cuadrados, lanas, agujas, tijeras y escaleras, y nos plantamos frente al árbol que había sido escogido. No estábamos muy seguras de cómo sería unir los trozos ya que tampoco lo habíamos hecho siguiendo un plan muy específico… ¡ni si quiera habíamos medido el árbol! Así que sacamos cada una su trozo y nos pusimos a unir las piezas. A medida que las íbamos uniendo, la magia iba haciendo efecto… ¡No podía ser más bonito! Estábamos alucinadas y enamoradas de lo que estábamos creando.

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Además de unir piezas, también hicimos añadidos de filas para que la funda fuese completamente rectangular. Adaptamos cada trozo al de al lado, hasta que finalmente fuese un único trozo que reunía toda nuestra creatividad en una. Para mi, un trabajo como éste simboliza la belleza de lo diferente, cómo las cosas más bonitas salen de la unión de personas diferentes con un mismo objetivo… Y ahora sólo nos quedaba ponérsela al arbolito, y ver el resultado final.

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Como si del mismísimo zapato de cenicienta se tratase, la funda le quedaba al árbol a la perfección. Era como si hubiese nacido con ella puesta. A medida que íbamos viendo el resultado final, lo único que se oía era “oohhh” “waaaaooo” “pero qué bonitooo” y nos mirábamos las unas a las otras con emoción y satisfacción. El plan estaba resultando mucho mejor de lo que nunca habíamos podido imaginar y cuando lo vimos terminado… sin palabras. Era bonito hasta decir basta. Iluminaba la calle entera.

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Y la gran pregunta del millón era… ¿cuánto tiempo aguantaría ahí? Era la calle principal y habíamos oído que algún yarn bombing en un parque había sido quitado al día siguiente. También nos preocupaban las noches, ya que era la calle donde estaban todos los bares. El gran día del yarn bombing fue el 18 Agosto del 2012 y cuando dejé la ciudad en Junio del 2013… ¡la funda seguía ahí! Tuvimos la oportunidad de grabarla para mi vídeo de Bluü unos meses después, ya desgastada por el sol y la lluvia pero tan hermosa como el primer día o más… porque ahora además, tiene una larga y hermosa historia detrás ♥

Las fotos que hay de ese día son para mi el recuerdo de un gran día. Todas ellas se las debo a Didi, que además de ganchillera es una fotógrafa increíble. Como no me puedo aguantar y quiero compartir más fotos contigo, aquí te dejo una pequeña galería de más fotos de aquel día, sólo tienes que hacer click encima de cada foto para verla entera :) ¡Espero que las disfrutes!

Y por último, cuéntame ¿has participado en un yarn bombing alguna vez? ¿haces planes ganchilleros con tus amigas?

¡Cuéntame! Un besazo,

Marta

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11 comentarios en “¡Yarn bombing a la australiana!
  1. Hola Marta!!! Lo primero decirte q se te ha echado de menos!!! Tu y tus historietas super divertidas! !! Y yo, la verdad q nunca he participado en algo así. Lo que si puedo decirte que empecé con el ganchillo rodeada de amigas en la playa y fueron ellas quienes me contagiaron a mi. Es verdad q ganchillear en compañía es mucho más divertido!! Y el árbol. .. precioso

    1. ¡Ohh Cristina, yo también os he echado de menos! Ya no me aguantaba más ¡qué ganas tenía de escribir! ^_^ Qué guay, yo también aprendí a ganchillear en la playa frente al mar ¡no hay mejor lugar! Ahora sólo te falta un yarn bombing… ;)

      Un beso enorme,

      Marta

  2. ¿A que sí? ganchillear en compañía es lo más!! Aprendes, compartes, enseñas… y ries, ries muchísimo!!!
    Nosotras ya hemos elaborado varias urbans (con más o menos suerte) en nuestra pequeña ciudad de Mollerussa -Lleida-
    Tenemos un grupo, más o menos activo, y ahora estamos inmersas en una nueva urban, que estrenaremos (con nocturnidad y alevosía ;) ) para dentro de unas 10 días, en plena Fira de St.Josep, que aquí es una feria muy importante.

    1. ¡Qué bien suena Isabel! Me encantará ver las fotos si las publicáis en algún lado :) Esa es una aventura de las divertidas de verdad ^_^ ¡Muchaaaa suerte con el plan!

      ¡Un beso y feliz fin de semana! ♥

      Marta xo

  3. ¡Qué pasada! ¡Me encanta me encanta me encanta!

    Yo también hago meriendas ganchilleras de vez en cuando y lo pasamos genial.

    ¡Y mucha chula la web nueva!

    Un beso,
    Eva =)

    1. ¡Muchas gracias Eva! Bienvenida al nuevo hogar ;) Las quedadas ganchilleras son lo mejor ¿verdad? ^_^

      ¡Un beso enorme!

      Marta

  4. Hola Marta, hemos pasado el día en casa de mis padres, viven muy cerquita de Lavapies, una zona céntrica de Madrid, con mucho arte y gente muy original …. han decorado ( no se muy bien como se llama… “bolardos”??? ) de toda la calle…con ganchillo.He hecho unas fotos , a ver como te las envío, me ha encantado y me he puesto muy contenta …!!!!

  5. Una historia muy bonita Marta. La verdad que nunca lo he pensado tan siquiera, pero se me ha ocurrido que podía hacerlo si consigo esa casa con jardín y árbol que quiero (esto es a muy largo plazo).

    Un fuerte abrazo ^_^